En la rectoraría de la Universidad, Vasconcelos se dedicara a estructurar la política educativa de la Revolución. Aparte del artículo 3°. La Constitución de 1917 introdujo otra novedad con respecto a la relación entre el Estado y la Educación: suprimió la Secretaría de la Instrucción Pública y Bellas Artes. La razón fundamental para liquidar la institución a través de la cual el Estado podría establecer la política educativa fue que la jurisdicción de la secretaria porfiriana se extendía solo al distrito y los territorios federales, en virtud de que cada estado se responsabilizaba de la educación que se impartiera dentro de su territorio. Se encargaría cada municipio de dotar a su población de la educación básica, según postulaba el artículo 3°. La ley de Vasconcelos se sintetiza en la organización departamental de la secretaria. En un lado la función básica se realizaría a través del Departamento Escolar, desde el jardín de niños hasta la Universidad. Las novedades vendrían con los departamentos que complementarían la tarea escolar: el de Bibliotecas y Bellas Artes. El primero garantizaría el material de lectura, para fortalecer la educación que se impartiría, y Bellas Artes coordinaría las actividades artísticas, complementarias de la educación. Además de eso tres departamentos fundamentales, abría otros de carácter especial como el dedicado a la alfabetización y a la educación indígena. El proceso educativo era algo totalmente articulado, de manera que la actividad en ese sentido estuviese dirigida a todos los sectores de la sociedad y en cada uno de ellos se realizase un fin. Era un nacionalismo que integrase las herencias indígena e hispana, fundida en un solo concepto que sirviese como símbolo de identidad. Eliminar fronteras raciales y clasistas. El problema del indio radicaba en la permanencia dentro de un mismo status; debía mezclarse para dejar de ser indio y convertirse en mexicano, dicha razón que aducía a Vasconcelos para darle un carácter transitorio al departamento de la Secretaria encargado de la educación indígena. Se inició una vigorosa campaña tendiente a reducir el número de mexicanos que no sabían leer y escribir. Propiciaba la comunicación del que sabe con el que no sabe. La promoción educativa de Vasconcelos se nutría de múltiples experiencias, algunas mediatas y otras recientes. El proceso educativo era una estética que culminaba en la formación equilibrada del ciudadano, por lo cual el maestro debía ser un
artista; ya no más la ineptitud ancestral que se aducía como elemento que propiciaba el fracaso del pueblo mexicano para gobernarse.
Resulta interesante conocer las estrategias que una sola persona impulso dentro de la educación y por otra parte ver que las mismas siguen persistiendo en la actualidad. Es de mi gusto saber que personas como Vasconcelos lucharon por resaltar las Bellas Artes e incluso fomentar la lectura, cosa que tristemente ha ido decayendo con los años.... en fin Muy buen análisis! :)
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